¿Quien fue Omar Khayyam ? y Porque sus Versos calzan perfectamente para empezar a disfrutar el fin de Semana.

“Cual piezas desvalidas de su juego nos trata
en el tablero que hace con la Noche y el Día;
de aqui y allí nos mueve, nos da jaque, nos mata…
y una por una vamos a la caja vacía”

 

 

¿Quién fue Ghiyath al-Din Abu l-Fath Omar ibn Ibrahim Jayyam Nishapurí, mejor conocido como Omar Khayyam?

Astrologo, matemático, filósofo y poeta, ¿Cómo pudo encarar con cordura esas 4 labores tan dispares?, más aun, como pudo el viejo persa destacarse en cada una de ellas de manera que su figura sapiencial sigue siendo tema de nuestros libros y motivos de nuestros versos. Incluso un Cráter en la luna lleva su nombre. Nacido el 18 de mayo de 1048 en Persia, bajo una religión no muy abierta, pero a pesar de que Omar Khayyam fuera un escéptico, y que en varios de sus pensamientos sean obvia reminiscencia nihilista e incluso algo agnostica para la Persia Islamista del siglo XI, sumado ademas su fama alcolica y aficcion al vino como comprobara el lector al adentrarse en sus poemas, no dejo de ser hombre respetado por políticos, poetas y sultanes.

Su vida fue extensa, no bajo el parámetro de la extensión frugal de los años si no pensando más bien en la multidisciplinar obra. En matemática predijo que la distancia de los números decimales era infinita y por ello mucho más copiosa en cantidad que la de los números racionales. En astrología modifico el calendario Zoroástrico y logro tras una década de investigaciones hacer el más exacto cálculo hecho en mucho tiempo, ese calendario solo pudo ser superado en asertividad por los calendarios modernos basados en relojes atómicos, en Afganistán aún sigue vigente. En filosofía es quizás el más libre de los pensadores de la era oscurantista, en ese momento donde todavía se escondía a Aristóteles en las catacumbas de las iglesias Omar el Persa logro saltar varias eras para preceder a otros grandes pesimistas existenciales tales como Nietzsche, Camus y Kierkegaard, con excepción de Kierkegaard todos hubieran sido puestos en la horca por pensar de una manera similar.  La poesía fue quizás la menos apreciada de sus áreas en aquel momento, no tardo el tiempo en darle el triunfo total en las cuatro materias, Jorge Luis Borges lo menciona con frecuencia, Camarón de la Isla hacer versiones en flamenco de sus versos y no hay erudito en el mundo que no conozca siquiera uno de sus famosos cuartetos ( ruba’i en persa).

Fue precisamente en cuartetos clásicos que destaca su obra poética que goza de valores dispares para causar una sensación de rompimiento con la realidad y una extraña inducción a la reflexión del Ser introspectivamente, efecto similar al Haiku del Budismo japonés. Pero estas pequeñas clarividencias no tratan de la virtud de la pureza del Ser y su entorno, no intenta abordar el sector ilógico de la mente si no exponer de manera breve y pesada la parte más racional, excelentes alicientes para el pensamiento profundo. Tienen varios temas muy originales datando la época, el vino, las rosas, la brisa y la muerte son esencialmente los cuatro rincones del poeta de donde empieza a partir a explorar la existencia.

De su libro capital en cuanto a poesía se refiere, el Rubaiyat, hemos extraído versos bajo un sistema de total Azar para así exponer de manera lacónica el pensamiento de este hombre atemporal, legendario además de desarrollar sus disciplinas con perfección, por ser un hombre subversivo, adelantado y un insaciable bebedor de Vino.

 

Selección Aleatoria.

 

Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, procura ser feliz

hoy. Coge un ánfora de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe,

mientras te dices que quizás mañana te busque, en vano, el astro de

la noche.

***

¿Sabes lo que te puede acontecer mañana? Ten confianza, pues, de

lo contrario, no dejará el infortunio de justificar tus temores. No te

apegues a nada. No interrogues los libros ni a los hombres: él

destino es inescrutable.

***

Todo el mundo quisiera marchar por la senda del conocimiento.

Unos la buscan afanosamente; otros dicen haberla encontrado ya.

Mas un día una voz clamará: “No hay ruta ni sendero.”

***

El vasto mundo: un grano de polvo en el espacio. La vana ciencia de

los hombres: palabras. Los pueblos, las bestias y las flores de los

siete climas: sombras. El fruto de tu continua meditación: nada.

***

Gira la ruleta, indiferente al cálculo de los sabios. Renuncia al

esfuerzo vano de contar las estrellas. Medita más bien en esta

verdad: habrás de morir, no soñarás más, y los gusanos de la

tumba, o los perros vagabundos se disputarán tus despojos.

***

Los sabios de mayor renombre caminaron en las tinieblas de la

ignorancia; fueron, sin embargo, las lumbreras de su tiempo. ¿Su

obra? Dijeron unas cuantas palabras confusas y se quedaron,

después, profundamente dormidos.

***

¡Si supieras cuán poco me interesan los cuatro elementos de la

naturaleza y las cinco facultades del hombre! ¿Dices que algunos

filósofos griegos podían proponer hasta cien enigmas a sus oyentes?

Mi indiferencia a este respecto es absoluta. Trae vino, coge un laúd,

y deja que sus modulaciones nos recuerden las de la brisa que pasa

como nosotros.

***

Convéncete bien de esta verdad: un día tu alma se desprenderá de

tu cuerpo, y serás arrojado tras el velo que flota entre el universo y

lo desconocido. Mientras tanto, sé feliz: no sabes de dónde vienes;

ignoras a dónde vas.

***

Aspirar a la paz aquí abajo: locura; creer en el eterno reposo: locura.

Después de la muerte, tu sueño será breve, y habrás de renacer en

un puñado de hierba pisoteada por el viandante o en una flor que el

sol marchitará.

***

¡Todos los reinos de la tierra por un vaso de vino! ¡Toda la ciencia de

los hombres por la suave fragancia del mosto fermentado! ¡Todas las

canciones de amor por el grato murmullo del vino que llena

nuestras copas!

***

Sabios y retóricos abandonaron la existencia sin lograr ponerse de

acuerdo sobre el ser y el no ser. ¡Hermanos míos en ignorancia:

seguid gustando el zumo de la vid y dejad a esos hombres ilustres

contentarse con pasas!

***

No me interesa saber dónde podría comprar el manto de la astucia o

de la mentira, mas ando siempre en busca de buen vino. Ha nevado

en mis cabellos, y aprovecho la ocasión de ser feliz hoy porque

mañana me faltarán las fuerzas.

***

Bebo vino como las raíces del saúz la clara linfa del torrente. “No

hay más Dios que Alá – dices – sólo Él lo sabe todo”. Entonces, al

crearme, no ignoraba que tendría que beber. Si no lo hiciera así,

fallaría la sabiduría de Alá.

***

Olvida que deberías haber sido recompensado ayer y no lo fuiste.

¡Qué importa, sé feliz! No eches de menos ninguna cosa ni esperes

nada tampoco. Lo que ha de suceder, escrito está en el libro que

hojea, al azar, el viento de la eternidad.

***

Mira y escucha. Una rosa tiembla, agitada por la brisa, y el ruiseñor

le canta un himno apasionado; una nube se detiene. Bebamos, y

olvidemos que la brisa deshojará la rosa, se llevará el canto del

ruiseñor, y arrastrará la nube que nos brinda su sombra.

 

Todos los poemas Extraidos del Rubaiyyat.

-Tablero de Ajedrez, carbón s/papel. Jaime Villegas.

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