El Museo Del Mar de Margarita y su muerte.

“Estamos enfrascados en demostrar nuestra inteligencia como pueblo y amamos reprochar la necedad del tirano, pero a la hora de la hora, que has hecho con tu tiempo ¿te has instruido?” -articulo de EM, la soledad de los museos.

Con mucho pesar recibí ayer una noticia fatal; no hubo crisantemos, ni negros presagios para anunciarme que algo iba muriendo. El periódico el universal fue quizás el primero en dar la noticia, pero a decir verdad y su título desanimaba a leerlo, especialmente y porque él la situación de degradación económica del país este tipo de sucesos es más bien algo común, El Museo del Mar en margarita posiblemente cerrara sus puertas, esa que abrieron el día 19 de Noviembre de 1994..

Nosotros justamente auguramos algo similar pues uno de nuestros primeros artículos fue sobre la soledad de los muesos, en ese artículo esgrimíamos el argumento que hoy presentamos en el epígrafe de este texto ; y es que ciertamente, ¿Qué más indicador de progreso que un museo?. En el caso de los museos de arte se alberga el patrimonio humano, en el caso de los museos de ciencia se admira el ingenio del mismo, pero en una última clasificación estaba o está un museo que guarda un lugar especial en mí ; el museo de ciencias naturales, ese inmensa biblioteca de especies, osamentas, géneros, maquetas y reproducciones. En ese sentido el Museo del Mar era un excelente representante de todo esto, pues en sus haberes tenia las mas variadas colecciones no solo para doctos biólogos si no pequeñas curiosidades que resultaban llamativas para los neófitos y niños, tales como una muestra taxidermica de un tiburón de dos cabezas y una exposición de erizos y estrellas de mar libres al tacto.

En este último apartado es importante recalcar que este museo en especial por su misma naturaleza representaba un área pedagógica, un sitio de constante interacción dispuesto a satisfacer la curiosidad de infantes y adultos, es decir un lugar de obligatoria visita en los salones de nuestra amada isla. Pero también un centro de investigación, un baluarte de aquellos exploradores que se sumergen en el oscuro piélago y aquellos científicos que se queman las pestañas aprendiendo nombres en latín, una meca de la ciencia marina y la biología. ¿Dónde descubrirán nuestros niños su vocación por ese enorme mar que tantos nos ha caracterizado?, ¿Dónde estudiaran nuestros jóvenes los helechos, las orillas, y el piso bentónico?

 

 

El Museo cuenta con un edificio sede ubicado en Boca del Río, estado Nueva Esparta, con cerca de 1000 metros cuadrados de exhibiciones::

El mar venezolano ,Los corales ,Los invertebrados marinos ,Los moluscos ,Los crustáceos ,Los peces ,Los tiburones ,Rayas, chuchos y especies similares ,Las tortugas marinas ,Los mamíferos marinos ,Pesca y acuicultura Embarcaciones y carpintería de ribera ,Cubagua, Navío San Pedro Alcántara, Acuarios, estanques y La ballena.

Museo del Mar

 

Y es que esta enorme variedad en su exposición hacía de este sitio apto para todo público, pues su patrimonio comprende en realidad todo lo relacionado con el mar haciendo amplia justicia a su nombre, desde cartografía, navegación y náutica hasta biología marina, arqueología y función de acuario. No es mi tristeza solo porque se pierda además de un hermoso recuerdo un excelente patrimonio, es la obvia necesidad que sigue teniendo ese museo en un país donde todavía se descubren especies nuevas cada año, en una isla cuya historia está rodeada de hitos y leyendas marinas, en una sociedad donde la sana e instructiva recreación de la juventud es más necesaria para alejarlas del crimen y el vicio ; mi tristeza viene de que necesitamos ese museo, y especialmente margarita lo necesita como Caracas necesita un Museo de Arte y Ciudad Bolívar un Museo de Historia, porque el Mar es en realidad un protagonista más de su largo proceso evolutivo, es quizás el más fiel y puro testigo de la isla.

Que ironías, un sitio de consideración tan turística cerrara sus puertas por falta de turismo… o mejor dicho, falta de interés, porque de turismo ya no se puede hablar aquí. Es obvio que este país desde hace un tiempo no prefigura las listas de vacaciones de los extranjeros, sin embargo cuando lo hacía era margarita por sus playas y sus ciudades uno de los principales objetivos, he allí que recuerdo de niño estar en ese museo lleno de gringos y alemanes sorprendidos por las magníficas exposiciones…¿Quién no recuerda la conmoción de ver quizás por primera vez es esqueleto entero de una ballena en la entrada del recinto? . Y ahora que el turismo se ha acabado, yo pregunto, ¿serán acaso los margariteños quienes han obrado mal al descuidar la visita a su museo?, ¿fue nuestro desinterés tierra sobre su lapida? ¿Seremos acaso nosotros mismos los venezolanos verdaderos sepultureros de este Entierro Marino?

-M & M.

 

 

-Asdubral Marcano, Braceada. Margarita, año desconocido.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s