500 Años de soledad, un análisis de la obra Cumbre de Gabriel Garcia Marquez

Cien años de soledad es a mi forma de ver la máxima epopeya literaria del siglo XX en américa. No hay una novela que lo iguale, pero si muchas que se le parecen; el genio no crea porque crear es imposible, el genio reinventa y Gabriel García Márquez cerro un capitulo ya añejo de la larga historia de la literatura. Para algunos lectores primerizos- entre los que me incluyo hace uno años-podría parecer que en esta novela todo fue Creado como un enorme artificio instantáneo, y los más de dos años que el colombiano estuvo haciendo el borrador de su Obra cumbre tiene similitud con la de los siete días de dios.

Pero Cien Años de Soledad no inventa personajes por más variados y numerosos que sean, militares, alquimistas, cirquenses, solteronas y eternas vírgenes ya formaban parte del imaginario de la obra anterior de Márquez. Tampoco inventa el mito de la ciudad que se diluye como el ascua de un cigarro, es mérito es de Onetti. La larga y decisiva decadencia de larga progenie de los Buendía es un recurso de Faulkner. La prolongada y zigzagueante prosa, el lenguaje floreado y el exceso de adjetivación tienen que ver demasiado con el Neobarroquismo Americano de Alejo Carpentier. El implemento fantástico, el toque mágico que se deslinda es cada página es deuda con Borges y quizás hasta Julio Garmendia. Y esa convergencia mítica de aquella magia mencionada con la cotidianidad no puede parecerse a otra cosa más que a Miguel de Asturias…

De manera que esta Novela no contempla un caso único pero si irrepetible en la literatura Americana. Quizás en este momento histórico repleto de ciencia, marcado por el progreso de las máquinas y ausente ya casi de todo pensamiento mágico no religioso la Obra que hoy nos trae pueda parecer en esta fecha extravagante. Una historia de personajes que no conocen el hielo, que mueren en guerras federales, que practican la brujería, la hechicería y la alquimia y donde cien años parece ser poco tiempo para la vida de una anciana pudiera resultar anacrónica. Pero nada más lejos de la realidad.

La novela en cuestión se acerca más a un estudio de la historia Americana que a un relato de la ficción pura. No quiero decir con esto que esto sea el sentido Último de la Novela, el sentido último de la novela es la novela en sí, pero es innegable que muchas de las acciones que los personajes cometen llevan consigo una carga simbólica en nuestra historia, una radiografía personal desde que se piso suelo americano . Por ejemplo; la relación incestuosa que se da en varias ocasiones de la novela más que ser un retrato depravado es un detalle verídico en la cultura de la vida rural, en el caso de Venezuela poblaciones como Casanay, Rio Caribe o Zaraza  son pueblos que aun hoy padecen vestigios de esa problemática que en otrora fue tan común. En otro caso iniciando la novela muy cerca de la fundación de Macondo hay un interesante episodio que vale la pena traer a colación pues ocurre paralelamente en el recién fundado Macondo como el la recién descubierta américa; los indígenas por ignorancia cambian espejos por oros a los españoles, en el caso de Macondo cambian oro por hielo a los gitanos.

Estas cargas simbólicas son una constante en todo el texto y el lector más atento podría encontrar muchísimas más, esto obviando las alusiones directamente históricas y literarias ; la compresión de la novela y la cantidad enorme de tiempo que fluye en ella obliga a que la novela vaya absorbiendo las épocas y personajes recientes, se documenta desde la llegada del pirata Francis Drake de quien la abuela de Úrsula Iguaran escapo, pasando por la guerra de independencia donde participo el Coronel Aureliano hasta el alumbrado, el ferrocarril y la industrialización. Además de múltiples referencias Metatextuales ; Artemio Cruz el personaje de Carlos Fuentes es compadre de un compañero del Coronel Aureliano, mientras que en otra ocasión se menciona que el mismo Gabo está en parís con la Maga, coprotagonista de la novela argentina Rayuela.

Como mencionaba antes sus personajes son ciertamente Arquetípicos en el ideal Americano, Caudillos liberales, Curas que se creen los ministros directos de dios, Parteras, mujeres que solo se dedican a parir y alquimistas de poderes arcanos, si uno pregunta a su abuelo sobre esta clase de personas tendrás la fortuna de confirmar el factor realista de la obra, estos personajes y estos sucesos si bien son muy típicos de Colombia, Venezuela y Ecuador, naciones hermanas, puede extenderse a todo el territorio del continente. Y no es de extrañar, la virtud de la novela es juntar todos esos elementos y combinarlos de una manera tan amena.

Voltaire decía que si Dios no existía habría que inventarlo. Yo creo que cien años de soledad no existiera alguien más la hubiera escrito, no porque la suma de sus elementos sean obvias y no lo son, sino porque es la fase cumbre y el inicio de la decadencia de un modo de historia y un modo de literatura. Tengo casi la seguridad de que cien años de soledad tuvo que haber existido aun independientemente de Gabriel García Márquez, porque el solo presto su mente para ese gran proyecto que la literatura tuvo para nosotros; Hijo de hombre, la muerte de Artemio Cruz, Señor Presidente, La vida Breve, El ruido y la furia, ficciones entre otras novelas y un ingenio sin precedentes venían gestando la siete generaciones de los Buendía, que a su vez fueron gestados por Proust, Tolstoi y Dostoevsky para finalmente caer en la mente de otro genio, de un colombiano que con su pluma decidió concluir uno de los capítulos más gloriosos de la epopeya Americana cuando decide destruir Macondo y quitarle la oportunidad a las estirpes que resistieron 100 años de cruel Soledad .

-Luis Rafael Moya M.

 

 

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3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Acabé de leerme el artículo y el enfoque que percibes es bastante bueno. Me dejó pensando, que gracias a los grandes maestros tenemos hoy una gran novela. Y es muy cierto, que si no hubiera sido él, llegaría otro. Gran perspectiva, me gustó. Saludos.

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  2. Fuerte análisis…de acuerdo pero qué haya sido Gabriel García quién llevara a cabo la labor de compilar toda esa historia y todas esas influencias, ¿no lo convierte en una mente superior a la anteriores a él? Solo me lo pregunto porque muchas veces la realidad es evidente pero muy pocos son capaces de verla y de esos pocos es el genio…

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  3. Porsupuesto, no digo lo contrario ; como usted dice, esa gran hazaña solo pudo ser llevada por ese gran Hombre, la genialidad fue ejecutada por un genio que se sumo a la fila de sus propios maestros.

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