Pequeño apunte, ¿Fumar ayuda a escribir literatura?

No es difícil ver a Julio Cortázar, Hemingway, Henry Miller o Raymond Chandler fumando en alguna foto en blanco y negro. Quienes además hayan visto las excelentes entrevista de Joaquín Solórzano ( en su programa A Fondo) a los literatos de nuestro idioma vera que en casi todas las entrevistas, exceptuando a Borges, todos fumaban y bebían mientras el entrevistador dialogaba con ellos.  ¿Por qué será entonces que ambas acciones tan dispares parecen tan bien contrastadas?

La mayoría de las personas necesita la soledad para poder desenvolverse en la escritura, así como para poder desenvolverse en el pensamiento previo a la escritura. Escribir es en principio un acto totalmente sedentario, la movilidad del cuerpo es trastocada por la movilidad de la mente ; veo difícil que alguien pueda ver una película, jugar algún juego o escuchar música mientras escribe y tiene un buen desempeño en las dos áreas. Cierto que de todas estas acciones la más favorecida es la música, aunque sinceramente no puedo escribir si no es con música instrumental o a por lo menos que sea cantada en un idioma el cual yo no entienda.

Escribir prolongadamente es un acto frustrante, la mente no puede seguir tan fácilmente la continuidad del primer pensamiento que inspiro la escritura, además mientras se escribe se va pensando sobre la marcha y la idea original va siendo desplegada de manera diferente. Como acto frustrante que es su mejor contraste debe darse con leves descansos, con pequeñas pausas para poder repensar el texto, para preguntarse ¿es esto lo que quiero escribir? .

Es en este punto donde es necesario combinar dos acciones, y en reglas generales fumar es una opción muy lógica. ¿Pero porque? . Primero porque fumar es una acción totalmente sedentaria, que produce sensaciones neutrales y que solo afecta el sentido del gusto que es el sentido menos compenetrado con el arte de pensar. Si por ejemplo se hiciera una actividad visual como ver televisión, la atención seria fácilmente removida. Si se ejerciera un placer auditivo tendría exactamente el mismo efecto. Pero la acción de fumar es fácil, repetitiva y no requiere mayor seso que mover el cigarro hacia la boca.

No se puede disfrutar comer y escribir al mismo tiempo, pues comer es más complejo que fumar aunque ataque por el mismo sentido. La sensación del cigarro es siempre la misma, pero siempre alivia de alguna manera, es en cierto sentido una repetición, una costumbre que una vez haya resultado en una idea el cerebro las asociara y hará que fumar produzca ideas.

La ansiedad que produce escribir demasiado tiempo en angustiante, si se recurriera a otra sustancia que adulterara demasiado los sentidos se tomaría el riesgo de no escribir a plena conciencia, cosa que aunque parezca que los autores hacen constantemente no representa más que un mito publicitario. Por ejemplo, On the Road, de Jack Kerouac a pesar de lo que muchos crean fue escrito en la desintoxicación del autor, la única droga que consumió fueron café y cigarros.

Una vez le pregunte a el Maestro Marcel que debía hacer pues me encontraba totalmente trabado en una novela, el me dio un cigarro, me dijo que me alejara de el, que me sentara en un aplaza donde no conociera a nadie y me lo fumara. Y aunque desaconsejo a todo menor que ejerza este tipo de acciones, no puedo más que decir que funciono de maravilla.

– EL ER EM EM.

 

Nighthawks,Edward Hopper .  1942.

 

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